En un blog liderado por el fútbol parecería una osadía no analizar la situación actual del deporte rey sin repasar el clásico de los clásicos. No obstante, reconozco que me produce sentimientos contradictorios, ya que sigue sin gustarme esta bipolarización radical que ha tomado el fútbol español y que cada Liga parece hacerse mayor. De hecho la pasada semana se sentaron las bases para que en próximas temporadas esta dualidad se consolide con un acuerdo de los derechos de televisión que no imita el reclamado modelo inglés de un fijo para todos los equipos y un porcentaje según la audiencia sino que exprime las ganancias económicas de merengues y culés sobre la mayoría de los equipos.
Este año el protagonismo se lo está llevando Mourinho, un técnico que encarna unos valores que hasta ahora se suponían que estaban en las antípodas del madridismo, pero que de momento está siendo idolatrado por los medios nacionales con un fervor que otros no han tenido. Ya he comentado en otros artículos que el portugués es un entrenador muy meticuloso, que no deja nada al azar, con grandes dotes psicológicas y de los que sabe encauzar positivamente el vestuario; ahora en las formas deja bastante que desear y , por supuesto, la humildad y la sencillez no forman parte de su ideario. Evidentemente, ese estilo que a día hoy recibe tantos parabienes resulta peligroso y conduce a conflictos que pueden degenerar en episodios violentos. Jose Mourinho se cree que está por encima del bien y del mal cuando acaba de aterrizar en nuestro fútbol. Es verdad, que no sé si es necesario este tipo de personalidades para sobrevivir en la jungla futbolística, porque observo a demasiados entrenadores con un halo de prepotencia y sabiduría que de momento no se han ganado; véase el ejemplo de Garrido, el entrenador del Villarreal, de quien no discuto su capacidad sino sus dotes chulescas cuando está empezando su carrera. En una sociedad donde lo que importa es lo que se factura no sorprende que se nos roben las imágenes de un partido para observar los movimientos de Mourinho o que se nos informe de si se ha afeitado o dejado de afeitar el citado personaje.
Volviendo a lo futbolístico el choque del próximo lunes parece más igualado que en ediciones anteriores. Por una parte, tenemos un Real Madrid con una gran pegada y que además es el equipo menos goleado; por otra, un Barça con un fútbol que sigue enamorando, aunque no parce tener la regularidad ni la constancia de las últimas temporadas. Es muy difícil predecir las claves de este choque, a priori parecería imprescindible el control del mediocampo y, sin embargo, la temporada pasada cayeron los merengues habiéndolo tenido; no creo que Mourinho haga un planteamiento similar al que hizo con el Inter en Champions, porque los madridistas son un bloque diferente y me imagino que insistirá en mejorar las prestaciones defensivas de sus laterales que están siendo hasta ahora muy buenas; muchos técnicos se obsesionan con bloquear a Xavi e Iniesta y ,al final, resultan Alves y Pedrito quienes desequilibran; ese factor, la variedad de recursos, es también una de las claves de estos años de grandeza culé.Por supuesto, Messi y Cristiano tienen tanto talento que pueden desequilibrar el duelo; de momento, en este tipo de batallas el argentino ha resultado más determinante que el jugador de Madeira que en estas confrontaciones a veces se muestra excesivamente ansioso.
Hasta el lunes Iturralde será otro de los focos de atención, me parece uno de los mejores colegiados españoles dentro de la mediocridad existente, es decir, el vizcaíno no es tan malo como lo califica la prensa madrileña, pero le sobran gestos y tarjetas y su nivel de apreciación tampoco es óptimo. Esperemos que todos colaboremos para que el choque no trascienda lo futbolístico y que se vea un buen espectáculo. El contexto de momento no es el adecuado con los medios calentando para vender y con unas elecciones catalanas que contribuirán a sacar el evento del puro rol futbolístico.
Antes, la rara especie que no somos de ninguno de estos dos equipos podremos disfrutar de la jornada futbolística, esperando que el hecho de que el gran clásico se juegue el lunes nos permita en la previa visualizar otras imágenes y aquí en La Palma disfrutar de dos derbys en la Tercera División, ya que un Victoria muy necesitado recibe el sábado al irregular Mensa y un Tenisca en racha ascendente juega el mismo día ante un Tijarafe venido a menos en las últimas jornadas.

