SANCIÓN A CRISTIANO RONALDO

  Me he llevado una tremenda decepción con el tratamiento que muchos medios deportivos han dado al tema de la sanción a Cristiano Ronaldo. Han desempolvado hemerotecas, rebuscado aquí y allá con tal de justificar una acción injustificable. Es verdad que el defensa del Málaga Mtiliga agarra de forma reiterada al portugués, pero esto no lo legitima para soltar el brazo por dos veces y romperle la nariz. Las explicaciones, por ejemplo, de Valdano que además pasa por ser alguien equilibrado y filosófico constituyen un insulto a la inteligencia (tuvo la mala suerte de que el defensa era bajo); la jugada  a la que recurren de Messi , para mí, es totalmente diferente, porque el argentino intenta desembarazarse y no agredir; que Cristiano no quería hacer daño, afortunadamente intento pensar que pocos jugadores desean lesionar deliberadamente a un compañero.

  No me ha gustado que un club que se tiene por señor salga en defensa de una acción violenta y siendo la segunda vez que dicho jugador es expulsado en un corto espacio de tiempo. Menos aún la actitud de Cristiano que, mientras el defensa se retorcía en el suelo, solo intentaba justificar su comportamiento, me recordó al día en que desperdició un penalty contra el Almería y a pesar de que un compañero marcó el rechace en lugar de felicitarlo seguía maldiciendo su fallo. Este señor es un icono para muchas personas, especialmente, niños y, por tanto,- además creo que gana para ello-, tenemos que ser exigentes con su comportamiento. Esta temporada en un partido de alevines de nuestra isla veía que el mejor jugador de un equipo celebraba sus goles con bailecitos humillantes, desplazaba la pelota ante una sanción y, cuando por fin fue expulsado, se encaró señalando sus bíceps con la afición contraria. Si permitimos a esa edad dicha actitud, qué ocurrirá cuando sea un Ronaldo.

 A los dirigentes deportivos les pasa lo que a muchos políticos que, cuando meten la pata, en lugar de estarse calladitos siguen escarbando con lo que no hacen sino multiplicar su error.

 En este asunto me han parecido realmente patéticas las editoriales futbolísticas que defendían la actitud del luso; la línea editorial se supone que es la que tiene que ser más rigurosa y objetiva y, sin embargo, aunque suponemos a nuestros periodistas cada día mejor formados, los principios de neutralidad parecen estar en las antípodas de sus opiniones. Se me podrá objetar que los periódicos catalanes aún son más fanáticos y es totalmente cierto, pero también lo es que los mínimos seguidores futbolísticos canarios que nos mantenemos al margen de la guerra de los dos grandes pocas veces leemos un periódico deportivo catalán.

  Tengo que reconocer que los favores arbitrales en estas últimas temporadas probablemente hayan acompañado más al Barça, pero de ahí a que el Real Madrid sea perjudicado o que Villar tenga la culpa hasta de las chulerías de Cristiano Ronaldo. Si he comprobado que en Canarias, donde la pasión por estos equipos (por lo menos, en La Palma) es superior a la que se tiene por los de nuestro archipiélago, quien no es del Barça está contra el equipo catalán. Me imagino que todo tiene que ver con el contexto político y la poca estima que se tiene hacia el nacionalismo catalán que además con personajes como Laporta tampoco sale muy bien parado.  Lo contradictorio del caso es que muchos que censuran ese nacionalismo catalán se autodeclaran nacionalistas canarios.

  Para terminar quiero insistir que hace falta un poco de mesura en este tipo de conflictos y declaraciones, sirva de referencia también que salga un tipo que parece seriecito como Xavi en un partido que le birlan dos penaltis como dos soles al Villarreal diciendo que el colegiado les ha perjudicado es como para no perder más el tiempo escuchando declaraciones a los futbolistas y reconozco que yo pierdo demasiado para lo que muchos fuera del juego aportan.

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