Con un par de días de retraso voy a relatar mi reencuentro con la 1ª División y el Heliodoro en directo, puesto que asistí el pasado miércoles al Tenerife-Athlétic, ya ha dado tiempo a que estos dos clubs hayan disputado otra jornada y recibido una goleada. Era mi sexto Tenerife-Athlétic , pero el primero al que asistía acompañando a mi peña Los Leones de Benahoare. Nunca he negado que mi primer equipo es el Athlétic y mi segundo el Tete, aunque esta vez la compañía de mis colegas hacía que mis sentimientos albergasen menos dudas.
Nuestra peña se fundó hace cinco temporadas y ha servido además de punto de encuentro de los últimos benahoaritas con sentimiento athleticzale- hoy en día es difícil encontrar en la isla a algún niño que no sea del Real Madrid o Barça, de ahí mis negativos presagios de encontrar aficionados a otros equipos- para seguir al equipo tanto en San Mamés como en algún otro campo peninsular a la vez que confraternizar con simpatizantes rojiblancos repartidos por toda España.
Veinte componentes de nuestra peña nos armamos de valor y volamos hasta Tenerife para disfrutar del encuentro. Nos reunimos en la Plaza Weyler y de ahí en procesión llegamos hasta el recinto santracucero. Íbamos animados y sorprendidos por la campaña inicial del Athlétic . El ambiente en las inmediaciones del Heliodoro era de primera, con muchos aficionados vascos en medio de la marea blanquiazul. Los chichas animaban ya una hora antes, aquí reconozco mi afición a meterme en algunos charcos recriminé a uno que gritaba como un poseso” Gurpegui, yonqui de mierda “ diciéndole que para animar no hacía falta insultar, él reaccionó vociferando “ vascos, españoles, hijos de puta”, lo cual rompió todos mis esquemas mentales.
Dentro del estadio nos ubicaron en la grada de San Sebastián en una buena posición para ver el encuentro. La actuación del Athlétic fue bastante pobre sin estar a la altura de su magnífica afición; Caparrós creo que tuvo bastante que ver al dejar en Bilbao a Javi Martínez y sentados en el banquillo a Llorente y Gurpegui, nunca me ha gustado el técnico sevillano ni tampoco me acaban de convencer sus rotaciones y menos a principio de temporada; creo que es un entrenador excesivamente defensivo, que juega mucho en función del rival, que no sabe rematar a los contrarios ni sacar provecho a una plantilla numerosa. Pero ya los debo estar aburriendo hablando de mi equipo, por lo que me voy a centrar en el Tete.
Sigo creyendo que para lo que tiene lo está haciendo de forma bastante aceptable, pero que va a sufrir mucho para lograr la permanencia y veo ese objetivo de forma pesimista. De momento en tres salidas no ha marcado un gol, no he visto el partido de hoy, pero si los dos anteriores; contra el Zaragoza se mereció más , aunque no hay que olvidar que los maños son otro recién ascendido, y contra el Mallorca se hizo un partido impropio de las máxima categoría. En casa se ganó al Osasuna , aunque los navarros jugaron un buen rato con nueve y las expulsiones de haberlas sufrido el Tete hubiesen originado un editorial de El Día justificando la independencia de Canarias en virtud de semejante atropello; contra el Athlétic mereció ganar, pero el gol llegó a cuatro minutos del final y en la jugada anterior Álvarez Izquierdo, “juez” de la contienda perdonó ante sus narices una clamorosa falta al borde del área y la consiguiente expulsión del defensor tinerfeño. Lo mejor de momento es su afición que animó sin parar y llenó el estadio, digo de momento porque en la historia del club es muy apasionada en los buenos momentos y con muchos desertores en los no tan buenos. Sigo insistiendo que los refuerzos necesarios para afrontar la Primera no son tales y de momento solo Bellvís se hace acreedor a ese calificativo; que jugadores como Nino o Kome que en Segunda marcaban diferencias, en esta categoría son jugadores corrientes que los puede tener cualquier equipo, que Oltra parece tener una flor pero no entiendo su decisión de sacrificar a Alfaro en una banda. Tampoco ayudan crónicas como la de Ventura González en El Día, quien leyó la del pasado miércoles creerá que en el Heliodoro estuvo el Dream Team y que el Tete va camino de la Champions.
En fin que el partido no fue el mejor al que asistido, aunque la hinchada chicharrera salió eufórica con el desenlace del mismo. Los athléticos, que fuimos retenidos más de media hora desde la conclusión del choque como medida de excesiva seguridad, afortunadamente no hubo el más mínimo indicio de violencia entre las aficiones, nos fuimos a por unas cervezas con que ahogar nuestra decepción antes de retornar a nuestra isla con madrugada incluida para poder estar en nuestros puestos laborales a la hora del inicio de la faena.

