El chavo a las ocho

El apagón vino y como no ha sido

nadie y nadie ha puesto en el cielo el grito

y todo esto a todos importa un pito

sale el nota no a anunciar su despido,

que solo merece un buen estampido,

sino a dar la chapa en lo que ya es rito

fúnebre de un huevón más que sofrito

y no menos malévolo que estúpido.

A este déspota inútil y corrupto,

lerdo y tonto del culo a cualquier hora,

habría que mandarlo a Bora Bora

y así evitarle un final abrupto

a un pavo real idiota, tonto y chavo,

fallido émulo de Alfonso Onceavo.

COMENTARIOS (0)

Los comentarios están cerrados.

Scroll al inicio