Rojas fauces abrió la tierra
manantial de fuego manó
buscaste el mar desesperado
aliviando tu insoportable calor.
Una semana antes vociferaste
en forma de pavoroso temblor
"mi representación está cercana"
¡Nadie osaría llamarte traidor!
Algunos creyeron el fin del mundo
en sus casas se tapiaron
Otros creyeron el alumbramiento
a la naturaleza se botaron.
Abrasivas y envolventes lenguas
lamían la inclinada pendiente
humo blanco espectral
batía la tierra simiente.
Montañas de fuego moldeaste
con el peine de los Alisios
sus púas norteñas remataron
tu pelirrojo y sinuoso flequillo.
Simple hoguera en la oscuridad
eres digna de mi admiración
miles de hogueras refulgentes
¡Ay, por verlo que daría yo!
Chorro de fuego aspersión
regando tierras de Fuencaliente
labrando derretidas coladas
formando tierras permanentes
Veinte y tres días bramando
insultos iracundo bribón
Veinte y tres días llorando
lágrimas de mojo picón.
Cuarenta años que naciste
naciste porque La Palma te parió
cuarenta años que pariste
pariste un trozo de tierra mayor.

