¿Turismofobia? ¿agotamiento de modelo? Canarias afronta un debate sobre su motor económico

Después de un invierno récord en visitas de turistas extranjeros y facturación, Canarias trata de contener un conato de incendio con al menos dos frentes.

Por un lado, aflora el descontento de un sector de la población por un modelo turístico que considera agotado y, por otro, es patente el temor de la patronal hotelera y del Gobierno canario a que se traslade a mercados clave, como el inglés o el alemán, el mensaje de que en las islas puede haber calado la turismofobia.

En el horizonte, una manifestación el próximo 20 de abril en las principales ciudades del archipiélago contra el actual modelo turístico que los convocantes prevén «masiva» y que la patronal y el Ejecutivo autonómico ven «con preocupación» y tratan de apaciguar, sobre todo tras comprobar cómo se han recibido en el Reino Unido algunas protestas realizadas ante turistas que acababan de aterrizar en las islas, por más que fueran esporádicas y minoritarias.

«Quien viene a disfrutar, a pasar unos días y a dejar su dinero en Canarias no tiene que ser increpado», dijo esta semana el presidente, Fernando Clavijo (CC). «¿Estamos dispuestos a darnos un tiro en el pie?», le añadió el vicepresidente, Manuel Domínguez (PP). Más gráfico aún fue desde la patronal tinerfeña Ashotel Gabriel Wolgeschaffen: «A la vaca que da leche no hay que tocarla».

El contexto

Pasado el efecto de la pandemia, cuando los hoteleros lideraban campañas pidiendo a los residentes que ayudasen al sector a salir del ‘cero turístico’, Canarias ha vuelto a situarse en terrenos de récord. Así, un total de 13.942.966 turistas extranjeros visitaron Canarias durante 2023, el segundo mejor año histórico, una cifra que supone un 13,1 % más que en 2022 y un 6,1 % por encima de 2019.

Solo en febrero de 2024 llegaron 1,4 millones de turistas de otros países, un 14 % más que en el mismo periodo de 2023, que se gastaron 2.177 millones de euros en sus vacaciones, un 21,6 % más, e hicieron un 10,3 % más de pernoctaciones. Y es que, pasado el bache pandémico, el sector turístico supone ya el 35 % del PIB de Canarias y cerca del 40 % del empleo, según datos de la Consejería de Turismo.

Desde los tiempos del artista César Manrique, que lideró sonadas manifestaciones en los años ochenta, una parte de la sociedad canaria se siente incómoda con los excesos del modelo desarrollista y sus sucesores. Es una pulsión que en los últimos años ha cuajado varias veces en protestas multitudinarias, como las convocadas contra las torres de alta tensión en parajes protegidos cercanos al Teide, las prospecciones petrolíferas de Repsol frente a Lanzarote y Fuerteventura o el puerto de Granadilla, en Tenerife.

Gotas que colman el vaso

Ese movimiento social confluye ahora con varios síntomas de agotamiento: el colapso continuo de las carreteras en Tenerife y Gran Canaria, el tensionamiento de los precios de la vivienda en las zonas metropolitanas y turísticas de las islas o el saturamiento por parte de visitantes, gracias a internet y redes sociales, de parajes naturales delicados a los que antes solo solían acudir residentes.

Son gotas que han ido colmando la paciencia de una parte de la población que en las últimas décadas ha percibido pocos cambios en la política de desarrollo regional, enfocada a alimentar a la industria turística y con pocos guiños a la protección del territorio que, cuando los hubo, se diluyeron rápido.

Fue el caso de la primera moratoria turística en el año 2000, suavizada luego para hoteles de gran lujo y dinamitada después por el efecto Airbnb, o el intento en 2014 de regular precisamente esa nueva modalidad de alojamiento, cuando la vivienda vacacional era todavía un fenómeno incipiente, a través de un decreto cuyos principales artículos fueron tumbados por el Tribunal Supremo tras denuncia de la Comisión Nacional de la Competencia.

Los acelerantes

Pese a que Canarias es líder del sector desde hace décadas, es en los últimos años cuando se han empezado a hablar de medidas relacionadas con la sostenibilidad, como la limitación de entrada a zonas protegidas o la ecotasa. A esta última, que gravaría con una cantidad fija cada noche de estancia en un alojamiento turístico, como se hace en Baleares, Barcelona y varios lugares de Europa, pareció que se le despejaba el camino la pasada legislatura, pero el Gobierno de Canarias no pudo sacarla adelante a pesar de que creían en ella tres de los cuatro partidos que lo formaban. El que disentía de esa fórmula dirigía precisamente la Consejería de Turismo.

La actual consejera del área, Jéssica de León (PP), acaba de mostrarse abierta a debatir sobre ella, pero duda de su eficacia.

Sobre la vivienda vacacional, hay una nueva medida conocida esta semana: un anteproyecto de ley que limita al 10 % la edificabilidad residencial que puede dedicarse a uso turístico de hospedaje, porcentaje que puede doblarse en La Gomera, El Hierro y La Palma, islas con mucho menos parque hotelero.

Expulsados del ‘paraíso’

Esa norma busca solucionar dislates como el que sucede en El Cotillo, localidad de la costa norte de Fuerteventura con más plazas en viviendas vacacionales que población censada (1.683), una situación que enlaza con uno de los principales problemas que afronta la población canaria: el acceso a la vivienda.

Con una escasa oferta disponible -casi no se ha construido vivienda pública en los últimos 20 años-, los precios no son nada acordes para quienes, como los canarios, tienen el segundo sueldo medio más bajo de España: 22.466 euros brutos (unos 1.500 euros netos en 12 pagas), según datos del Instituto Nacional de Estadística.

En zonas como el barrio de Guanarteme-Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, es habitual que estudios de apenas 40 metros cuadrados no bajen de los 700 euros y que viviendas de dos habitaciones superen los 1.200; precios inasumibles para la población local y que a menudo terminan en manos de no residentes, algo que también sucede con la compra de vivienda.

Y en islas como Lanzarote, hasta los trabajadores públicos tienen problemas para pagar un alquiler, si es que lo encuentran. Compiten contra la capacidad adquisitiva de ingleses, alemanes, holandeses, noruegos o italianos que reclaman esos mismos espacios para estancias vacacionales o, incluso, como segundas residencias.

Porque, en el archipiélago, la compraventa de vivienda por parte de los extranjeros supuso en 2023 un 28,5 % del total, según la última Estadística Registral Inmobiliaria del Colegio de Registradores.

Los hoteleros alertan contra la turismofobia

Con todo este clima, los hoteleros centran sus mensajes en los peligros que perciben en que se siembre turismofobia, tras la aparición de algunas pintadas en las zonas turísticas de las islas que rezan «Tourists go home!» («¡Turistas, váyanse a casa!») y algunas movilizaciones en aeropuertos de las islas.

Ese mensaje ha llegado ya al Reino Unido a través de los tabloides y de algunos programas de la televisión, donde se mencionan estos asuntos y se empieza a hablar incluso de «boicotear» al destino como respuesta, como ocurrió esta semana en Good Morning Britain, el matinal de la cadena ITV.

El presidente de Ashotel (y de la patronal hotelera española, CEHAT), Jorge Marichal, ha afirmado en la cadena COPE que en sus hoteles se han recibido llamadas, en plural, de turistas preguntando «si era seguro viajar a Tenerife».

¿Agotamiento del modelo?

Los activistas que han promovido la manifestación del próximo 20 de abril rechazan que se les acuse de promover la turismofobia.

«Esto no es en contra del turismo (…), lo que se piden es que no se construya más. Desde hace años nos promocionamos como un destino de naturaleza único en el mundo, pero el turismo está deteriorando el producto que vendemos. Las cifras de turistas son insostenibles desde un punto de vista social y ambiental», apunta el biólogo y documentalista Felipe Ravina.

Lo hace en un vídeo difundido en redes sociales donde se argumenta que el cambio en el paradigma turístico de los últimos años, en el que los visitantes ya no se quedan solo en el hotel, ha masificado lugares emblemáticos de los que los residentes ya no pueden disfrutar, a la par que las viviendas vacacionales disparan los precios del alquiler y desplazan a la población local.

«Una moratoria turística y vacacional permitiría frenar este crecimiento de manera temporal y tener espacio para plantear nuevas formas de hacer las cosas», añade.

Los detonantes

Ravina forma parte de una nueva generación de activistas ambientales que se ha movilizado en un breve espacio de tiempo en tres acontecimientos, todos ellos en Tenerife:

-El puerto de Fonsalía, en Guía de Isora: Un proyecto de puerto comercial, a priori ya descartado, situado en una zona de especial conservación con gran afluencia de cetáceos.

-El hotel de la playa de La Tejita, en Granadilla, cuyas obras se reanudaron en febrero. Activistas implicados en las protestas contra su construcción han avisado de que están dispuestos a emprender una huelga de hambre hasta ser escuchados por el Gobierno autonómico.

-El proyecto Cuna del Alma, en el Puertito de Adeje, un complejo de 400.000 metros cuadrados de superficie, con 420 apartamentos y villas de lujo, una playa semiprivada -que hoy es pública- pero que cuenta con al menos dos órdenes de suspensión de las obras por haberlas iniciado sin tener antes el informe de impacto ambiental

Y hay un cuarto frente de discordia que conecta con el ecologismo ‘clásico’, el que representa Ben Magec-Ecologistas en Acción, que ha convencido al Ministerio de Transición Ecológica para que inicie el desmantelamiento de un complejo hotelero erigido sobre las Dunas de Corralejo, en Fuerteventura, pero se ha encontrado en frente de su posición con el Gobierno de Canarias (el actual y el anterior).

13 comentarios en “¿Turismofobia? ¿agotamiento de modelo? Canarias afronta un debate sobre su motor económico”

  1. Los ekologetas no deberían protestar mucho, al fin y al cabo viven de subvenciones públicas, de dinero que aporta el turismo mediante los impuestos que paga.

  2. ANTONIO MANUEL MARTIN RODRIGUEZ

    Ya; en los 90 muchos creian que se harian de oro con el turismo y tendrian un trabajo con un sueldazo….

    Que no habrian tantos atascos en la Autopista.

    Que siempre tendrian la opcion de LA CONSTRU.

    Que cualquiera podia adquirir un PISO POR HIPOTECA.

    ¿QUIEN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL?.

    En la posada del fracaso
    Donde no hay consuelo ni ascensor
    El desamparo y la humedad
    Comparten colchón
    Y cuando por la calle pasa
    La vida como un huracán
    El hombre del traje gris
    Saca un sucio calendario del bolsillo
    Y grita
    Quién me ha robado el mes de abril
    Cómo pudo sucederme a mí
    Quién me ha robado el mes de abril
    Lo guardaba en el cajón
    Donde guardo el corazón
    La chica de bup casi todas
    Las asignaturas suspendió
    El curso que preñada
    Aquel chaval la dejó
    Y cuando en la pizarra pasa
    Lista el profe de latín
    Lágrimas de desamor
    Ruedan por las páginas de un bloc
    Y en el escribe
    Quién me ha robado el mes de abril
    Cómo pudo sucederme a mí
    Pero, quién me ha robado el mes de abril
    Lo guardaba en el cajón
    Donde guardo el corazón
    El marido de mi madre
    En el último tren se marchó
    Con una peluquera
    Veinte años menor
    Y cuando exhiben esas risas
    De instamatic en parís
    Derrotada en el sillón
    Se marchita viendo falconcrest
    Mi vieja, y piensa,
    Quién me ha robado el mes de abril
    Cómo pudo sucederme a mí
    Quién me ha robado el mes de abril
    Lo guardaba en el cajón
    Donde guardo el corazón

    TAMPOCo LA OPCION ES:Talleres de todo tipo (música, pintura, costura, reparación de bicicletas, informática con Linux, etc.), conciertos (gratuitos, o siempre muy baratos), comedores populares (normalmente vegetarianos/veganos), campeonatos (de ajedrez, dardos, pelotamano etc.), charlas sobre cualquier tema, así como cualquier otra actividad para realizar una colecta, ya sea para el propio CSOA o bien en beneficio de detenidos en manifestaciones, presos políticos o cualquier colectivo que lo solicite y se comprometa a organizarla.

    NO; NO ES OPCION…

    ¿VAN A SALIR LAS TRES ACTIVISTAS?

  3. Francisco González Ortega

    Vaya tostón de artículo, más largo que el Antiguo Testamento…… si piensan que alguien se lo va a leer…..

  4. Miguel Ángel García Pérez

    No protesten contra los Mohamed que nos están invadiendo y solo traer delincuencia y pagitas, protesten contra los que nos dan trabajo esto es increíble el mundo al revés,la decadencia del viejo continente es asqueroso

  5. Francisco González Ortega

    Perro Sánchez, si tanto te asquea este viejo continente, no te aguantes las náuseas y cambiate de domicilio por nuestra querida América.

    Que tal La República Argentina?.

    Allí con 5.000 €, te puedes comprar una casa de campo y tierras, cada mes que pasa esos euros valen más allí.

    Y no verás ni a un marroquí con chilaba y sandalias por casualidad, seguro.

  6. Aldo González Brito

    En España peninsular solo se paga una ecotasa turística en Barcelona y Baleares, donde quizás reciben la mayor cantidad de turistas. En Barcelona la más cara (varía en función del alojamiento) supone unos 3 euros por día de estancia). En Canarias, que puede recibir 14 millones de turistas, no existe ecotasa. Si calculan una estancia promedio de una semana, a 3 euros diarios, supondrían unos ingresos públicos de 294 millones de euros año. Es una cantidad de dinero importante.
    Si un canario viaja a Berlín o Amsterdam, puede pagar entre un 5% a un 6% del coste de la estancia hotelera (si la estancia cuesta 100 euros día, la tasa a pagar serían 5 euros diarios).
    Creo que la ecotasa turística deberían planteársela seriamente en Canarias. Cualquier visitante que no acuda porque tenga que pagar 3 euros diarios de ECOTASA no interesa a nadie; sería un turismo de baja calidad, que no solo no pagaría la ecotasa sino que tendría un gasto mínimo de dinero durante su estancia, aunque con el mismo impacto medioambiental sobre la isla ya sobrecargada (hablo de las 4 islas de turismo low cost de sol y playa) que un turismo de calidad . Este es el turismo que no interesa, en cambio el modelo que se debería implantar es menor número de visitantes y más calidad y gasto diario promedio.

  7. ANTONIO MANUEL MARTIN RODRIGUEZ

    NO ES EL MEDIO RLR…

    ESTO ES DE UN MEDIO REGIONAL MATAZONERO.

    NO PARECE QUE ESTE SEA UN NIVEL DE VIDA….ACEPTABLE.

    Y ARONA. ES TURÍSTICA.

    Desalojadas 210 personas en Arona entre un amplio despliegue de seguridad

    Se materializa la orden judicial sobre el Edificio Chasna, ‘okupado’ y con riesgo de derrumbe

    Bebés, personas mayores y discapacitados, entre los afectados

    Domingo Ramos
    La Laguna 12·03·24

    Psssss.

    Estuve allá en SS…Y POCO DINERO LE DA A LA POBLACIÓN LOCAL.

  8. ciudadano perez lopez

    Ojalá pudiésemos cambiar el turismo por una industria mejor para locales y medio ambiente.
    ¿Pero cuales son las propuestas?¿Lo cambiamos por hambre y paro? ¿Vamos a hacer chips y programar sistemas de AI?

  9. Miguel Ángel García Pérez

    Peje yo estoy donde debo estar,tú si podrías ir por ejemplo a Sudáfrica que vas a ser bien recibido,te van a comer y no a besos precisamente jajajaja espabilao

  10. Iván Maceta Placeta

    ¿Cómo te va fregando platos en Machester, RLR?
    La ecotasa que plantea AAGB es necesaria. Creo que fue Nueva Canarias el partido que la planteó.
    Y yo me pregunto: ¿es tan difícil atraer a una gran empresa a La Palma? Se les podría ofrecer de todo en el Valle de Aridane, tocado de gravedad por el volcán. Esta gran empresa (por emplear la palabra multinacional) tendría todo un Puerto de Tazacorte para operar. ¿Acaso no se está haciendo algo parecido en el Puerto de Granadilla?
    Sigo pensando en que hay que fomentar la industria y la agricultura. RLR debería volver a trabajar a Las Hoyas, cargando piñas y haciendo algo más productivo que fregar platos en Inglaterra.

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