El pasado jueves, 26 de septiembre, vino al mundo, en el Hospital Universitario de Canarias, la cuarta de mis sobrinas: Nerea Carrillo González.
Hija de mi cuñada Virginia y de mi hermano Carlos, Nerea nos vuelve a conciliar con la vida, Manola, la vida, y su frágil vulnerabilidad nos recuerda, una vez más, nuestra naturaleza efímera de criaturas indefensas que fuimos lanzadas a la misma intemperie.
Por ahora, y durante un corto periodo de tiempo (no somos más que consciencia de brevedad y anhelo insatisfecho de eternidad), Nerea se limitará a respirar, a comer, a llorar, a excretar y a soñar: a soñar que sueña lo indefinible, el sueño de aquello que está por venir.
Y todos nos acercamos a esta recién nacida y la veneramos y glorificamos (y protegemos) porque acaso el milagro de su nacimiento nos devuelve la magia perdida del niño que ya no somos y que echamos de menos en cuanto acabó nuestra inocencia y la realidad te mordió por vez primera y te arrebató algunas de tus más firmes convicciones.
Y, frente a la soledad y el silencio que entraña este imparable acercarse diario a la muerte, Nerea es un horizonte abierto en el que reina un sol majestuoso y cálido, sobre un mar inabarcable, principio y fin, que te invitan a inspirar hondo y a saborear cada instante, con su aroma de pan salido del horno y de promesas con sabor a golosinas, porque, en realidad, ella (la criatura, la niña o el niño que llega) nos restituye la fe en nosotros mismos y en Dios.










COMENTARIOS (5)
Cuando me paro a pensar cual fue el día más feliz de mi vida, siempre me viene a mi mente, el nacimiento de mi primera hija. Algo que no se puede expresar con palabras. Realmente inenarrable. Un hijo es como una historia que se prolonga en el tiempo, y evoluciona con él. Lo más lindo de este Mundo.
Y materialmente, el día que tuve en mis manos mi ex Toyota Corolla recién estrenado. ¿Y esto es mío?…
-Me preguntaba.Trasladarme con el coche mientras oía mis cassettes de Nat King Cole o la segunda sinfonía de Chopin para piano y orquesta, era como si no me importase la gasolina que consumiera.
"September" como "Lets Grove", o "Boogie wonderland", marcaron una época en la historia de la música. Al igual que los Kool and The Gang, con su "Celebration" y tantas otras. Puro Funkie.
En recuerdo a mi buen amigo de la infancia, Andre, que tanto adoraba a los Earth Wind and Fire, y cuyo LP que rememora la canción con la que nos presentas tu post, venía en un rojo impoluto, con un rótulo dorado enmarcando el nombre del grupo. Él me ayudó a ser más prudente en la conducción y ha sido y es un magnífico amigo con quien he compartido infinidad de vivencias.
Como la buena música nunca muere, seguro que algún día Nerea, la escuchará o la bailará en cualquier momento de su vida.
Buenas tardes .Saludos cordiales.
Enhorabuena por tu nueva sobrina, Jose Amaro y gracias por la musica, que ganas de bailar, aunque sea lunes.
¡Ay Nerea!: respira, come, sueña, sonríe y excreta a tu "puñetero" tío, que nos hace llorar.
Luego, después de retorcernos las meninges con cuatro párrafos benditos, pretende arreglarlo con la cancioncita bailona de la década anterior.
¡Ay José Amaro!
Larga vida a Nerea. Bievenida sea. Felicidades, Virgi y Carlichili. Felicidades, Ainara.
Ya sólo faltas tú, CLAUDD…
Los comentarios están cerrados.