El día en que cayó un mito del ciclismo llamado Lance Armstrong

Mal día para el deporte, o buen día según se mire. Cae un mito del ciclismo como Lance Armstrong,  y con él sus siete Tours de Francia consecutivos,  pero por otro lado se limpia una mancha que corría el riesgo de convertirse en ignominiosa a cuenta de unas evidencias cada vez mayores. La UCI (Organización Ciclista Internacional) da por bueno el exhaustivo informe de la USADA y le desposee de sus victorias en la ronda gala.  

Miremos el lado positivo. Es un ejemplo de como otros países se toman el tema del dopaje, y que al final,  la mayoría, aunque sea a destiempo, pagan sus excesos y trampas. La USADA es un organismo independiente (financiado por el gobierno de EEUU) que lucha hasta las últimas consecuencias contra el dopaje en su país, caiga quien caiga. En países como Italia tampoco están con miramientos y ya han condenado a algunos de los suyos, aparte de modificar el código penal para perseguirlos con mayor severidad (podemos discutir si se vulneraban algunos derechos pero prefiero quedarme con la intención; todo es corregible y mejorable). En Francia más de lo mismo,  casos como el del equipo Festina y Richard Virenque en pleno Tour de Francia lo confirman. ¿Y en España? Aquí cada vez que cae la mínima sospecha sobre uno de los nuestros ponemos el grito en el cielo, y si unos machangos de trapo franceses salen por la tele parodiando con sarcasmo a los deportistas españoles, nos sentimos víctimas de una conspiración internacional. Hasta el gobierno solicitó una rectificación formal al gobierno francés ¡por unos machangos de trapo de una empresa privada que se rige por la libertad de expresión que garantiza un país pionero en derechos como La France!  ¿Y las investigaciones? Se abren a duras penas, y cuando se hace por h o por b nunca llegan a buen puerto, se evapora todo por el camino. Falta voluntad, falta organización, y falta firmeza.  

Todavía recuerdo cuando el ciclista Jesús Manzano explicó en el diario As con pelos y señales como se dopaba en su paso por el equipo Kelme, como se inyectaba la jeringa para realizarse transfusiones de sangre, como tomaba ciertas sustancias, y como fue repudiado por sus propios compañeros, prensa y seguidores. Sus conocimientos daban que pensar, de técnicos y exactos que eran, una prueba a su favor de que no lo había aprendido solo, pero se le trató de traidor, embustero y paranoico, y se prefirió mirar para otro lado. Hay que recordar que la investigación de la USADA contra Armstrong se inició cuando el ciclista y compatriota Floyd Landis, que fue compañero durante algunas temporadas, envió un correo electrónico a la USADA alertándole contra las prácticas del tejano. A partir de ahí la USADA abrió líneas de investigación hasta completar un dossier de unas mil páginas. Es decir, sin el aviso de Landis, y la actitud de la USADA,  no habríamos llegado a la resolución de hoy.

El informe de la USADA está plagada de conexiones españolas. Armstrong cuando no competía vivía en Girona, y, aparte de Ferrari, el famoso médico italiano, eternamente relacionado con el doping, otros dos médicos suyos eran españoles, así como un preparador físico. Esto en si no implica nada contra España, era una red internacional comandada por el propio Armstrong, y cada persona es soberana y responde por si mismo, pero si que tiene algunas lecturas importantes. Significa que no podemos seguir mirando para otro lado. Significa que es normal la mala fama que arrastramos y que consideren a España un paraíso del doping. En nuestras manos está desprendernos de esa mala reputación y demostrarlo con actitud y con hechos. Nos equivocamos cuando nos lo tomamos como algo personal, o cuando inocentemente creemos que aquí no ocurren esas cosas. No se trata de quien tiene más o menos casos, o quien es más o menos bueno. Seguramente el caso de deportistas dopados es similar en Francia, Italia y España. Es un mal común al planeta deportivo contra el que hay que luchar. Por eso tenemos que hacerlo apoyándonos entre todos.

La UCI se da de plazo hasta el viernes para dictaminar si las victorias vacantes corren de puesto o quedan vacíos. Es injusto que los segundos que están limpios no sean reconocidos como ganadores pero… ves las listas de los podium de esos años y pocos se salvan de estar implicados o relacionados con las malas artes. Por lo tanto, creo que es mejor dejar vacante el ganador. Además, se corre el riesgo de que vuelvan a saltar casos a posteriori y que el segundo también sea defenestrado. Más que nunca hay que aplicar eso de que pagan justos por pecadores.

Porque quizás el ciclismo necesita una purga de tales dimensiones. El palo es muy grande. Puede parecer que el ciclismo está acostumbrado a estos escándalos y que uno más no afecta. Pero este no es un palo cualquiera. Estamos hablando de un ciclista como Armstrong, que era todo un ejemplo de superación y un campeón histórico con siete tours consecutivos. Los riesgos de que afecte a las inversiones de los patrocinadores es mayor que otras veces. La profundidad de la herida todavía no la conocemos con certeza. Un roto muy grande en el historial del Tour. En el futuro cuando los más jóvenes miren las listas de ganadores, verán el vacío de las dos guerras mundiales, pero al llegar al periodo 1999-2005, nos preguntarán ¿en este periodo que fue lo que ocurrió? Tendremos que explicarles que fue una época fatídica para el ciclismo. Pero ojalá también podamos contarles que significo el comienzo de un nuevo ciclismo que lavó y recuperó su buen nombre.

Durante mucho tiempo (el caso comentado de Manzano es un ejemplo) los ciclistas tapaban sus problemas, guardaban una ley del silencio que casi recordaba la omertá mafiosa. Como si el problema no fuera con ellos, como si no se tratara de protegerlos sino se luchara contra su deporte. Sin embargo, en el informe de la USADA hay testimonios de 15 ciclistas. Se está hablando de fomentar un código de buena conducta, y de planes de apoyo a ciclistas que denuncien o se rebelen de las garras del doping. Va siendo hora de que el propio ciclismo tome conciencia de que mucha parte de la solución está en sus manos.

Sobre la UCI caen sospechas, incluso acusaciones de que recibió dinero de Armstrong para callar en su momento. Yo no me atrevo a tanto -entre otras cosas porque no tengo pruebas- pero si creo que la UCI no se implicó lo suficiente. Tenía sospechas, pero quizás lo retuvo el miedo a destapar un escándalo tan grande que vería afectada su propia marca, en este caso el Tour de Francia. También todo da que pensar que Armstrong se aprovechó de su victoriosa lucha contra esa cruel enfermedad llamada cáncer. Y que gracias a ello camufló mejor sus tomas de sustancias prohibidas. Y que se ganó una condescendencia de las organizaciones deportivas por todo lo que representaba y patrocinaba. La UCI alega que no estaba en sus manos, que su papel es administrar y regular. Entona el  mea culpa pero  parcialmente, al menos a mi no me parece que sea pleno. Tienen organismos que velan para que se cumplan las reglas. En sus manos está utilizarlas apropiadamente. Y más si les llegan indicios.

Viendo la vuelta ciclista a España de este año, aparte de disfrutar, pensaba cuantas vidas tiene el ciclismo, como si de un gato se tratase. Pensaba que es un deporte tan bello y tan épico que siempre se regenera, que siempre nos devuelve la ilusión aunque la tengamos por los suelos. La noticia de Armstrong es muy mala, como decía, no es una herida cualquiera, pero quizás, ojalá, sirva de acicate para mejorar el ciclismo. Sabemos que es imposible conseguir que haya dopaje cero, siempre habrá tramposos que quieren ir por delante, pero si es posible lograr una normalidad que es necesaria desde hace tiempo, porque desde hace tiempo todo huele a trampa. En manos del mundo del ciclismo está. Y el mundo del ciclismo está compuesto por diferentes entidades. En los propios ciclistas promoviendo un juego limpio y negándose al juego sucio. En los organismos internacionales velando y apoyando a los corredores; y diseñando rutas y recorridos más equilibrados y selectivos. Y en los seguidores. Nosotros también tenemos nuestra parte de culpa. No podemos pedirles a los ciclistas que sean siempre unos héroes, día tras día, hora tras hora, kilómetro tras kilómetro. Ni siquiera a Ulises le pedimos tanto. Va siendo hora de que vuelvan a ser humanos.

 

COMENTARIOS (13)

  1. Queen dice:

    Soy aficionado al ciclismo, celebro sus éxitos y lloro sus fracasos. Este es un fracaso; fracaso anunciado, pero fracaso. Una pena.

    Sin embargo, lo reconozco, en esta ocasión la noticia no me ha hecho mucho daño. Nada parecido al “mosqueo” que tranqué con el bistec de Contador, por ejemplo. No es objetivo, ni mucho menos justo, pero creo que mi “comprensión” en esta ocasión se debe a que el “gigante americano” nunca fue un ciclista que me despertara especial simpatía. Es más, diría que me despertaba nula simpatía, con su carácter distante, altivo, frío, casi displicente… Maldije su suerte el día que cayó Beloki (otro maculado) y él atravesó la huerta campo a través, salvando una situación muy comprometida.
    Lo sé, soy injusto y parcial. No me alegro para nada de lo sucedido, pero para nada “mi estropicio personal” resulta comparable si en vez de Amstrong, hubiese sido Indurain, Jalabert, Rominguer, Chiapuchi, Bugno, o el miope y simpático Zulle…

  2. CANDE dice:

    Aquí les dejo un enlace de acceso a un programa de Informe Robinson, en el que le se puede visualizar un reportaje realizado sobre la historia de David Millar, en el que David habla en primera persona del dopaje en el ciclismo, da a entender muchas cosas, y creo que algún que otro mito se debería caer.

    http://www.youtube.com/watch?v=vP1WuyXcv6g

    Lo de Amstrong no me coge de sorpresa, felicito a la USADA por desentrañar esto, pero me gustaría que metiera la nariz también en la NBA.

  3. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Caray! Lo considero hasta cierto punto, calamitoso. La verdad es que montar la bicicleta de esa manera luego de superar un cáncer testicular y haber ganado nada menos que siete tours…

    Pienso que la medicación para el cáncer muy bien pudo haber afectado los resultados de las pruebas anti dopaje. Y me parece también que llegar a esas conclusiones a estas alturas… bueno, no sé qué pensar, o más bien no quiero pensarlo, o no, no quiero escribirlo aquí.

  4. Cruz dice:

    Desgraciadamente el dopaje alcanza a todos los deportes, algunos más perseguidos que otros, pero a todos. Habrá que replantearse la posibilidad de una nueva ética deportiva donde prime el deporte por encima de otros intereses, sobre todo, económicos.

  5. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Vamos a ver. Considero que el dopaje es inadmisible desde todo punto de vista, pero hay dopajes de dopajes. No es lo mismo meterse unas rayas de perico, que lo que te hacen es hablar màs pendejadas que un político en campaña, que un pelín de eso que se introducìa Armstrong por la vena, EPO creo que le dicen.

    O sea, yo a partir de mañana empiezo a meterme grandes dosis de eso, y compito en el próximo tour y lo gano de una, así na´ma´…? Ni que me haga una transfusión de sangre de gacela mi amigo.

    Hay ciclistas que han reconocido que se han dopado por una buena cantidad de años, Riis es uno de ellos, y apenas ganó un tour. Así hay algunos otros.

    Pero qué es lo que pasa, acaso lo que se pinchaba Lance era de mejor calidad?

    Ganar SIETE tours seguidos así no más, no es cualquier cosa, por mucho que te pinches. Hay que tener muchas condiciones que a Armstrong le sobraron, y le sobran.

    Es que desde que ganó el primero el acoso se hizo sentir, carajo!

  6. Cruz dice:

    ¿Pero compitió dopado o no?. ¿Entonces?… Esto es como cuando hay víctimas civíles en una guerra y no se le llama ASESINATO sino "daños colaterales".

  7. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    No lo dudo. Pero estoy seguro que de haberlo hecho sin dopar, como seguramente ocurrió alguna vez, habría ganado igualmente. Unos gramos de EPO que lo que te pueden dar es un % mínimo de "superioridad" no descalifica para nada sus grandes cualidades como deportista.

    Habría que crear una corporación de deportistas dopados. Primer premio al dopado y primer premio al normalito, por como van las cosas.

  8. Juan C. Bartolomé dice:

    Lance Amstrong nunca ha dado positivo por dóping pero eso no significa que no se le pueda condenar. De hecho, a la atleta Mario Jones, se le condenó y nunca dio positivo (pasó por la cárcel). En las investigaciones los testigos han hecho declaraciones juradas, que tienen la misma validez que si fuera un juicio. Y estas declaraciones son contundentes, no solo se dopaba Armstrong, sino que dirigía con mano férrea todo un sistema para que también los hicieran los de su equipo, con toda una ley del silencio y de represalias para quien osara salirse de la corriente o cantase. Hay que recordar que se le dio la posibilidad de ir a juicio y defenderse, pero lo rechazó. Alegó que estaba cansado de luchar. Pero eso no concuerda con su personalidad, siempre ha hecho gala de gran espíritu de lucha, con la cual, por ejemplo, ganó brillantemente al cáncer (no hay que quitarle sus méritos en la vida), y siempre dijo que defendería su buen nombre y el del ciclismo. Yo más bien creo que prefería no pasar por el suplicio ver como todos los trapos sucios saldrían a la luz. No quería pasar por ese calvario.

    Pero quizás ahora le quede otro calvario peor. Hay que ver como se lo toma la justicia americana, pero sabiendo como son y que no están con tonterías… Por lo pronto va a tener que devolver dinero, y ya ha perdido patrocinadores que siempre habían estado con él. Es posible que sea acusado de injurias (declaraciones falsas bajo juramento), y eso en EEUU es de los delitos más graves de los que te pueden acusar. La posibilidad de la prisión pende sobre él. Desde ayer es un ángel caído en desgracia. Incluso le reclaman dinero los que ayudaron a su fundación. Pero eso no quita su elogiosa victoria al cáncer, y todo el buen trabajo que haya podido hacer su fundación. O no debería ser así. Pero ya saben que ahora todo se precipita.

    En cuanto lo que dice Atila, yo también creo que condiciones le sobraban, y que podía haber ganado 3 o 4 tours sin que le pillaran y dejarlo. También soy capaz de pensar que podía haber ganado un par de tours sin doparse. Pero le pudo la prepotencia. Según ganaba se iba convirtiendo en un déspota, en un dictador, y ya no solo de conformaba con ganar y ser un gran campeón, sino que quería ser el mejor de la historia después de superar una gran enfermedad. Le pudo la ambición desmedida y la codicia. Hay que recordar que su figura se amparaba en ese detalle de su recuperación personal. En EEUU, por ejemplo, más que como un gran ciclista, lo veían como un gran deportista que vencía una cruenta enfermedad a base de lucha y tesón.

    Sobre lo que también dice Atila, de premios al dopado y al normal. Incluso se ha llegado a debatir eso, y se ha dicho, con la boca pequeña, de liberalizar el uso de sustancias dopantes. Pero claro, aparte del problema ético que conlleva, se agravaría el riesgo de salud para los deportistas, se convertirían en conejillos de indias. Viendo algunos casos de diferentes deportistas, no solo ciclistas, también futbolistas (antiguos jugadores del Calcio italiano por ejemplo), que han muerto relativamente jóvenes y en extrañas circunstancias, con toda la pinta de que ha sido a cuenta de los excesos cometidos en sus cuerpos a causa del dóping, pues da miedo pensar lo que podría pasar si se legalizara. Hay que preservar la ética del juego limpio porque si no, se perderían los valores que han hecho grande al deporte, que es toda una filosofía y un ejemplo aplicable a la vida. El día que eso desaparezca, ya no será deporte, será otra cosa.

    Eso no quita que el ciclismo, dentro de los deportes, sea uno de los más castigados por la lacra del doping, y que sigan quedando manchas sin limpiar. Hasta tal punto que hubo un momento hace unos años en que se pensó que se perdía por completo, que ya no tenía solución, que fue cuando ya algunos estados modificaron el código penal para perseguirlos con mayor fuerza, equiparándolos a la justicia civil, realmente aquello se fue de madre. Mientras salía un caso de dopaje por un lado, por otro lado un equipo cruzaba la frontera para doparse masivamente. El ciclismo corrió peligro de muerte. Aquello no solo era un problema del deporte sino de la sociedad.

    Por eso creo, como comento en el artículo, que mejor es dejar vacío el ganador del periodo del Tour de Francia que va desde 1.999 hasta 2.005. Por muy triste y doloroso que sea. Pero debería servir de recordatorio para que los ciclistas sepan que no hay nadie que escape del reglamento que para todos es igual por mucho nombre que tenga. Pero sobre todo un recordatorio de lo que nunca debe volver a suceder, un recuerdo de cuando se tocó fondo para tomarlo de estímulo, para volver a sentar unas bases donde el juego limpio prime, una restructuración y refundación del ciclismo en toda regla. También un recordatorio para las generaciones venideras.

  9. Antonio J. Rodríguez Herrera dice:

    Los controles anti dopaje sumados al desarrollo de la ciencia, han tirado abajo unos otrora grandes primeros puestos.

    Tal es el caso de una deportista de la Alemania ex comunista, cuyo nombre no recuerdo, que batió records que hasta la fecha no se han podido superar. Asímismo sucede con la Cuba de fidelio, que luego del perfeccionamiento de los controles, han ido bajando en el escalafón de una manera notable.

    No obstante no se les deja de reconocer sus grandes dotes atléticas, que por supuesto que las tienen. Lo ideal para el deporte es que todos compitan en igualdad de condiciones, bien sea con EPO o sin este.

  10. Luis Rollán dice:

    Acojo la sanción con sentimientos contradictorios: ¡una lástima, una mentira!, lo de Lance Amstrong. Condiciones tenía ¡qué duda cabe!, pero dá la impresión que a este chico le pudo la soberbia, la ambición.

    De carácter hosco como el difunto del Credit Lyonnais Laurent Fignon, que ejercía de francés, con aspecto intelectualoide, tengo la impresión de que estamos ante el fiasco deportivo más grande de la HIstoria.

    Buenas tardes. Saludos cordiales.

  11. Cruz dice:

    … Dicen que: "En el amor como en la guerra todo vale".
    Pero lo cierto es que nada vale sin la DIGNIDAD HUMANA: Las trampas no dignifican a nadie, al menos a los ojos de quienes no las hacen. Si la Vida te ha de premiar, que sea con una vida digna, con esfuerzo, y consciente de que una gran montaña se puede hacer granito a granito, y se puede coronar, pedalada a pedalada.

  12. Queen dice:

    "Arcangel", muy oportuna la referencia del enlace de David Millar.

    Y muy "humana y honesta" su historia.

    Gracias.

  13. Juan C. Bartolomé dice:

    Arcangel, me sumo a la referencia de Pedro Luis. Gracias por el enlace; muy apropiado y explicativo. Gran documento sobre una época oscura del ciclismo. Mucha honestidad y sinceridad la de David Millar.

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