Una declaración de principios, impresa en 1881, decía: "impulsados por el entusiasmo puramente científico, los que suscriben, verdaderos apasionados de las Ciencias Naturales, con el noble fin de despertar entre nosotros la afición a dichas ciencias y sacarlas del lastimoso estado de postración en que se yacen, propónense crear un centro, cuyo objetivo sea contribuir por todos los medios posibles, al fomento y desarrollo de tan importantes ciencias". Ese deseo fue la piedra angular que motivó a una serie de personalidades palmeras a fundar la Sociedad Cosmológica, con la esperanzadora idea de fomentar la cultura y sobre todo la ciencia. Así surgió esta institución insular que durante tantos años ha sido garante de nuestro patrimonio y que siempre importó, con muchísima dignidad, proyectos culturales para nuestra isla.
Desde entonces -lenta pero inexorablemente- fue creciendo su grandeza; buscando siempre un sutil equilibrio entre lo antiguo y lo moderno, hasta que desde hace algo más de 20 años y por dar un mejor servicio a todos ustedes comenzó su propia autofagia que la está llevando a una dura agonía.
El patrimonio que poseía esta sociedad, era de los más espléndidos de Canarias, por lo que siempre ha sido apetecida por los organismos administrativos que más de una vez han intentado apropiarse de ella, pero se toparon con la oportuna defensa de los propios palmeros. Lamentablemente, poco a poco, la han ido desmembrando, quitándole parte de su propia idiosincrasia. Así, sus interesantísimos fondos de historia natural, etnográficos, arqueológicos, entre otros, han ido a engrandecer otros museos, a veces, sin el adecuado reconocimiento que se le debería dar a esta institución.
Asimismo, conviene saber que es junto con el Museo Canario de las Palmas de Gran Canaria (1879) la más veterana de nuestro archipiélago y su valor ha sido distinguido en forma de numerosos premios y condecoraciones como: la Medalla de Oro de Canarias, la Medalla de Oro de S/C de La Palma, el Premio José Pérez Vidal, nombramiento de Real Sociedad, etc.
Por ello, cuando uno habla con los representantes de nuestras administraciones todos comprenden la importancia de la Real Sociedad Cosmológica y se esclavizan con frases como: "es un valor de primera magnitud" "es muy importante para nuestra isla" "hay que apoyarla y relanzarla", etc. aunque asombrosamente todo se suele quedar en un brindis al sol.
Recientemente se ha tenido que cerrar la Hemeroteca -hoy en día uno de sus principales valores- por graves problemas económicos y me consta -a través de la actual directiva- que en breve se va a realizar una asamblea extraordinaria -eso espero- para hablar de la nueva situación precaria por la que atraviesa la Sociedad.
Por eso pienso que es muy importante la presencia y participación de todos los socios, no deberíamos dejarla a su suerte, hay que arroparla un poco más. Creo que merece la pena hacer el esfuerzo de asistir.
Hay que arreglar los problemas internos que tiene, con valentía y con previsión de futuro. Por suerte, tenemos un espacio al que aún le queda un importantísimo patrimonio con el que negociar y que ya quisieran para sí otras islas, aunque por aquí no le concedemos la suficiente atención.
Señores, en este punto de la película, ya sabemos muchos como se ha desarrollado la trama y algunos intuimos el final. Pero aún se le pueden dar muchos giros, sin que se llegue a lo inevitable. Es cierto que la Cosmológica ha presenciado numerosos cambios políticos, sociales y culturales de los que afortunadamente siempre ha salido airosa, pero esta vez con esta crisis generalizada parece que pinta mal.
Ya solo me resta desear que no se haga realidad esa lapidaria frase: "todos la querían y entre todos la mataron".


La Cosmológica y El Museo Canario son dos instituciones que han hecho lo indecible por la cultura en las islas, y solo las instancias políticas mezquinas son capaces de mantenerlas al borde de la miseria
Puesto que hay “quereres” que matan, también podríamos escribir: “Entre todos la mataron y ella sola se murió”.
Pienso que a La Cosmológica le ocurre algo así como esas “familias” que gozaron de un glorioso pasado y que, venidas a menos, no consiguen adaptarse a los nuevos tiempos, y medio (o entero) arruinadas, su patrimonio termina siendo pasto de otras fortunas o de otros “quereres”. Es el riesgo al que se exponen los patrimonios privados (individuales o colectivos). Si no encuentran un gestor capaz de dinamizar, renovar y rentabilizar la “empresa”, por muy grande que sean los “quereres”, antes o después se termina por descubrir que el “querer” no es gratis y hace falta tanto más medios cuánto más grande es el patrimonio que se hereda y debe sostenerse.
¿Estamos ante un bien “privado”, “público”, “consorciado”, “subvencionado”…?
Financiar lo “privado” con recursos “públicos”, siempre se presta a interpretaciones controvertidas. No es que “quien pague mande”, no siempre, pero a veces sí… y claro mantener “criterio independiente” con “financiación dependiente”, exige ciertas habilidades que no siempre resulta fácil llevarlo a la práctica ¿O sÍ?
La Iglesia de esto sabe bastante y el asunto es tan difícil de entender que resulta casi tan incomprensible como el misterio de la Santísima Trinidad.
Tal vez por eso sea tan importante creer en Dios, estimado Felo. Para eso, para poder solventar estas cuestiones difíciles.
Nada es seguro del todo, pero hay una cosa clara: La Iglesia con su “religión” ha conseguido salvar un patrimonio cultural ingente, difícil de imaginar fuera del contexto eclesiástico.
En fin, todo esto como reflexión de año nuevo, tal vez valga, pero contribuye poco a salvar algo tan valioso y necesitado como el patrimonio de La Cosmológica, del que muchos palmeros nos sentimos orgullosos, pero por el cual, según nos cuentas, hacemos más bien poco.
Ojalá en esa futura “Junta” que nos anuncias, brote la luz de la salvación, porque La Cosmológica lo merece.
Coherente con lo que digo más arriba, no olviden encomendarse a la Virgen de Las Nieves, su Santuario también muy antiguo y valioso, logra superar el reto de los tiempos, o sea que fórmulas “haberlas haylas”.
D. Rafael:
Muchos sabemos y valoramos lo que La Cosmológica ha significado históricamente para La Palma y los palmeros, pero le hemos perdido la pista en los últimos 40 años.
Abusando de su confianza, le solicitaría a Vd. o a los muchos que escriben y bien en estas páginas, que nos ilustrasen un poquito sobre lo que ha pasado con esta sociedad en el postfranquismo, o que nos enviasen algún enlace a propósito para poder opinar fundamentadamente.
Gracias anticipadas.
Efectivamente Duraton, después de la década de los años
80 surge una etapa con claros-oscuros en el devenir de
la Sociedad, con lagunas que algún día los
historiadores deberían de investigar y esclarecer.
Para más información sobre La Cosmológica y sus
actividades en estos últimos años seguir el siguiente
enlace: http://www.lacosmologica.com/
Los historiadores investigarán los "claros-oscuros" y nos contarán sus conclusiones. Bien, pero los actores de los "claros" y de los "oscuros" de estos últimos 30 años, también "deberían esclarecer" alguito más. ¿O no?
No olvidemos que la luz tiene una longitud de onda muy variable y, para colomo, no toda es perceptible por el ojo humano.
Yo creo que si D. PedroLuis, los que están aquí algo deberían decir, aunque solo sea por facilitarle la labor a los historiadores.
Querido Felo, añado otra frase hecha que bien pudiera valer para definir esta penosa situación: "La maté porque era mía".
Mis recuerdos juveniles de La Cosmológica, mediados los años 60-70, son imborrables. En ellos estarán siempre presentes Don Félix Duarte y Don Domingo Acosta, que prácticamente vivían en aquellos salones del saber. La lectura diaria y gratuita de la prensa de la época era suficiente motivo para escaparme visitarla en los recreos del instituto. Subir al museo de ciencias naturales en la parte alta, franqueando aquel cordón rojo en el inicio de la escalinata era una de mis “excursiones” preferidas en los días que permitían su visita. Me impresionaban todos aquellos animales y el olor tan peculiar que inundaba aquel lugar.
Hace muchos años que no la visito pero si que estoy al corriente de sus problemas económicos y dificultades para poder seguir abierta y ofrecer sus servicios y locales a una ciudad y a una isla que no merece los políticos que rigen sus destinos. Que triste es ver que haya dinero para pagar a personajillos que se denominan asesores y que yo los llamo trepas vividores y en cambio dejen morir instituciones centenarias y necesarias escudándose en la crisis o por falta de miras más allá de sus propias narices. Desde aquí mi apoyo a todas esas personas que mantienen la esperanza de una vida eterna para La Cosmológica.
Sr. "Cucudrulu", con sus certeras palabras, le acaba de dar una buena movida a mi "caldero de los recuerdos", desde el fondo hasta la tapa. No sé si nos conocemos, pero por tiempo y lugar, bien pudiera ser. Saludos.
Lo hecho, hecho está. Lo que me preocupa es el presente. Y en la actual directiva lo único que veo es interés por hacer jornadas militares, colgarse medallas y el autobombo de declararse reales. Demasiada fachada y muy poco fondo en una institución que lo que precisa es de un buen meneo. La verdad es que me estoy cansando de los que gobiernan para si mismos y para quedar bien ante los poderosos.
No creo que la directiva actual tenga culpa de la situación de la Sociedad Cosmológica, es algo circunstancial y, por lo que tengo entendido, heredado.
Pero sí se le puede recriminar que haya abandonado algunas de las actividades desarrolladas estos últimos años, desaprovechando así el espíritu que intento dejar plasmado su anterior junta, y perderse como dice Jlima en fuegos artificiales.
Lo cierto es que se está disipando su identidad pues se ha pasado de republicana y masónica a monárquica. ¿Lo querían los socios?
Ya se divisa
por el Oriente el alba
despiertan luces
de alma solitaria…
Lo siento, me equivoqué.
No era la luz del alba. Al parecer sólo una estrella fugaz.
Acostémonos de nuevo, que las madrugadas están frías. Toca esperar a los amigos, a ver si aparece alguno pa echarse la mañanita.
Así no hay manera, si perdemos el ánimo y la ilusión en nosotros mismos, cómo vamos a sacar palante el Cosmos.
Pinta mal Felo, es verdad. Pero esta década ha empezado rara, este año ha empezado raro.
Nos quieren entristecer, apabullar, minimizar, despojarnos de la alegría. Vale, lo están consiguiendo, están desmontando un sistema, pero resulta que aunque no seamos muchos y no hay quien nos gane a cabezones, por eso, si pinta mal, habrá que coger la paleta y dar unas pinceladas más vivas.
" la luz tiene una longitud de onda muy variable" dices, PedroLuis. Pues sí, "…y además no toda es perceptible por el ojo humano", pues sí, también tienes razón. Pero también está la longitud de onda que siendo visible, a veces, no es deseable o prudente "esclarecerla" hasta no haberla limpiado de las impurezas que, a veces, le añaden terceros.
Cuando una sociedad como la Cosmológica tiene un patrimonio importante y se adorna con canas de más de cien años…
Cuando una sociedad como la Cosmológica pone a disposición de toda la comunidad su patrimonio y servicios como biblioteca y hemeroteca, sin hacer distinción entre quienes son socios o no…..
Cuando una sociedad como lo es la Cosmológica no es solo de los socios, sino de toda la comunidad ya que por ella han pasado generaciones de jóvenes que como cucudrulu la han olido, oído y la conservan como parte de su vida…..
Cuando una sociedad como la Cosmológica es gestionada por un minúsculo grupo de personas, digamos entre cuatro y seis, con el respaldo de los socios que tampoco son muchos (¿estaremos hablando de ciento y pico?) y que tanto los socios como los directivos están ahí poniendo dinero y tiempo propio (gestionar los servicios, custodiar y difundir el patrimonio, realizar actividades tal que exposiciones, congresos, actos culturales) (tú sabrás Felo), sin más beneficio que verla viva, porque con ella viven sus años mozos…..
…. entonces queda, al menos, la esperanza o el deseo de no verla desaparecer, porque cuando una sociedad como La cosmológica muere -no digo que deje de funcionar un tiempo, que es normal en las sociedades de larga duración- una velada sombra cubre a la comunidad que la había acogido.
Pienso que Santa Cruz de La Palma, sus habitantes, son muy conscientes de la importancia de la Cosmológica. También lo es el mundo académico e investigador de Canarias, pero tengo mis dudas sobre que los gestores públicos tengan ese convencimiento ¿por qué?… pues sería para hablarlo echándose esa "mañanita"
Para no resultar pesado, una última cosa sobre las directivas: La historia sacará a la luz aciertos y fallos, pero gracias a ellas todavía se puede decir que la Cosmológica es uno de los pocos dinosaurios culturales que quedan en canarias. Mantenerlo vivo, hacerlo caminar y enseñarlo, no debe ser facil. A quien le guste la caza mayor … ya sabe.
Estimado "Pipotito", como decía su canción, escribe usted que es "un primor"….
En serio, nada que objetar a lo que con todo cariño (eso se nota), expresa. Pero de cariño y nostalgia están las sepulturas llenas.
Se corre el riesgo de que mientras se "esclarecen y limpian las impurezas" que alumbra el espectro visible, nos quedemos sin nada o, para no ser exagerados, cada vez con menos que mirar.
Es evidente que, ni bajo la luz visible, conozco el tema. Opino de él porque me parece una deferencia y una atención al amigo que aquí lo trajo.
Es evidente que la historia de la sociedad palmera (ya expresé mis beneficios son similares, en el tiempo y en el espacio, a los de cucudrulu) se engrandece con su valioso patrimonio.
Es evidente, por lo que describe, que el amor, cariño y apoyo económico de sus socios, no es suficiente para mantenerla con la dignidad que la entidad exige y merece.
Es evidente (a mí me lo parece) que debe ser de su masa social, que ¿es su dueña material?, la que ¿puede y debe? tomar decisiones. No se olvide, el valor moral y cultural de La Cosmológica, creo que nadie lo discute. Su problemática es de otra índole, por lo que yo entiendo, es "material". Y a los problemas materiales hay que darle soluciones materiales. Mezclar querencias con negocios, nunca ha traído buenas consecuencias.
No olvidemos que los dinosaurios se extinguieron, por una catástrofe galáctica o por no saberse adaptar a sus tiempos. El resultado práctico, visto desde la distancia temporal fue el mismo: Se extinguieron. Nosotros no estábamos allí para presenciarlo. De haber estado, seguro que tampoco nos hubiese gustado su extinción ¿O sí?. Pero ese es otro tema, que también aborda y borda con frecuencia D. Rafael.
Más que la mañanita, voy echarme la nochecita. Por cierto, fuerte frío hace, hasta en Santa Cruz. Pero no llueve. Nuestras fuentes, como el baúl de las subvenciones culturales, están secas.
Cordiales abrazos.