Si tuviera que quedarme con una imagen de este año, sin duda me quedaría con esta preciosa nebulosa capturada por el Telescopio Isaac Newton y su cámara de gran campo (Wide Field Camera, en inglés). Aunque la imagen se realizó en 2009, ha sido durante 2010 cuando la hemos utilizado ampliamente en souvenirs, páginas web y publicaciones. Espero que a ustedes también les guste.
El objeto en cuestión se llama NGC 6888, o como se le conoce comúnmente, la Nebulosa de la Media Luna. Esta inmensa burbuja es irradiada desde su centro por una estrella masiva de tipo Wolf-Rayet, que a la vez le proporciona una gran cantidad de flujo ionizante y un potentísimo viento estelar que es capaz de evacuar una masa similar a la de nuestro sol cada 100.000 años. La radiación y el viento han modelado la apariencia de la nebulosa circundante, nebulosa que está constituida por los materiales expulsados por la estrella central en fases evolutivas anteriores.
Cuando hace 250.000 años la estrella atravesó su fase más crítica, su viento estelar de unos 2.000 kilómetros por segundo, intensificado por una rápida rotación de la estrella, barrió literalmente sus capas más externas, o sea, las menos ligadas gravitatoriamente, dando lugar a la actual nebulosa y a la desnudez actual de su estrella central, que ahora es menos masiva, menos activa, pero más caliente ya que nos deja al descubierto su interior. Es precisamente esa radiación caliente, o ultravioleta, emitida por la estrella la que baña la nebulosa ahora y la ilumina.
La imagen aquí mostrada tiene unos bonitos colores. La Wide Field Camera los capturó a través de dos filtros que aíslan la luz procedente de un elemento químico diferente presente en la nebulosa: el hidrógeno (en rojo) y el oxígeno (en azul). A la imagen se le ha sumado un tercer color, el verde, combinando la luz del hidrógeno (25%) y el oxígeno (75%). El gas compuesto por ambos gases se nos hace visible, no por la reflexión de la luz estelar, sino por la emisión de esos mismos átomos, ¿quieren saber por qué?
Los átomos de hidrógeno y oxígeno no se encuentran en un estado normal. La ducha de radiación electromagnética de luz ultravioleta a los que le somete la estrella Wolf-Rayet es tal, que los electrones más exteriores del átomo, aquéllos con menor energía de ligazón, salen despedidos. A este proceso le llamamos ionización, y en este caso, el oxígeno que aquí vemos de color azul, ha perdido 2 de sus 8 electrones por este efecto.
Los restantes electrones vibran sin parar como si de un campanario se tratara en medio de un vendaval, haciendo sonar las frecuencias de todas sus campanas. A este fenómeno lo denominamos excitación, y es exactamente lo que le pasa al hidrógeno y al oxígeno ionizado: absorben la luz de la estrella y la reemiten con sus sonidos particulares en el rango visible, en este caso, con un tono de hidrógeno alfa a 656.3 nanómetros, y de oxígeno III a 500.9 nanómetros.
Mis mejores deseos para el próximo año, entre ellos, que yo escriba más.
Para saber más:
The Crescent Nebula, ING Image Release: http://www.ing.iac.es/PR/press/ngc6888.html.
La Nebulosa de la Media Luna en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/NGC_6888.
NASA"s Astronomy Picture of the Day: http://antwrp.gsfc.nasa.gov/apod/ap090915.html.

