Poder ver una película en el cine en La Palma cada vez es más complicado por los precios abusivos que se piden por las cintas y para muestra este botón. Varios meses después del estreno de la última entrega de Harry Potter, la distrubuidora le ha pedido a los Multicines Avenida 2.500 euros por la cinta, a lo que habría que sumar el transporte de la misma, una cantidad inasumible para el cine capitalino que cada vez tiene menos espectadores y más dificultades para ofrecer las películas del momento que demanda el público. Hasta ahora se han mantenido las tres salas y los seis puestos de trabajo pero la pregunta es hasta cuándo porque las dificultades que afectan a este negocio son muchas y los ingresos cada vez son menores.







