Si a alguien se echó en falta en la visita que Paulino Rivero realizó hoy sábado al municipio de Fuencalientes es a los afectados por el incendio del verano que han denunciado en varias ocasiones que no han rebido aún las ayudas prometidas por el Gobierno de Canarias y sin embargo no se rozaron por donde estaba Rivero para mostrarle su queja y disgusto. No se trata de montar un número pero hubiera sido una actitud valiente por su parte decirle a la cara al presidente lo que hasta ahora han dicho por detrás o a través de los medios.







