El pasado 20 de noviembre falleció Alberto Cabrera, un ar:sta excepcional, de gran formación autodidacta, cuya creación siempre estuvo muy vinculada a la Isla, un referente que marcó, principalmente, su primera y su úl:ma etapa arAs:ca. Ese vínculo, forjado a través del reconocimiento de nuestra singularidad, fue especialmente “doliente” con Santa Cruz de La Palma, lugar donde nació y que siempre entendió como una ciudad “a reivindicar” por su valioso pasado y su enorme potencialidad hacia el mañana. Su semblanza comienza con un primer reconocimiento que le llegó en el año 1986, cuando fue finalista del Certamen Regional de Artes Plás







